martes, 25 de junio de 2013

Sushiseando por Cádiz (Sushing in Cádiz)

El otro día decidi dar una vuelta sin rumbo fijo por la ciudad de Cádiz y tras atravesar el Barrio de la Viña, castizo donde los haya, terminé en el Mercado Central, uno de los núcleos neurálgicos de la ciudad donde conviven comerciantes, turistas y vecinos para abastecerse de las mejores frutas, carnes y pescados. Lo que me sorprendió fue encontrar un rincón de tapeo para degustar quesos, vinos, cervezas, tortillas y por supuesto !algas!, en este caso sushi confeccionado con Porphyras del lejano oriente:


El caso es que el garito en cuestión (Gadisushi) atraía a numerosos visitantes ávidos de probar los suculentos rollitos bien preparados para la ocasión. No pude resistirme a pedir un popurrí a base de maki, uramaki y nigiri, acompañados del mejor queso payoyo y deliciosos caldos de El Puerto de Santa María, !un auténtico sushi gadita!


domingo, 16 de junio de 2013

Algas para niños (Algae for children)

Viendo los dibujos animados de Bob Esponja habréis notado que en el Crustaceo Crujiente uno de los platos estrella es el Cangreburger con algas. En un capítulo de esta serie, Bob Esponja cuenta incluso que las algas siempre son verdes (craso error que os puede confundir pues ya sabéis que los algandianos se visten de otros colores).


Puestos a imaginar me quedo aún más sorprendido por la capacidad de Geronimo Stilton. En el sexto viaje al Reino de la Fantasía, el misterioso Reino de Acuaria incluye lugares como la gran llanura de las Posidonias (plantas marinas que comparten recursos con los algandianos) o la selva de las algas asfixiantes. El hada de este reino ofrece a Geronimo deliciosos dulces con algas y un rato después éste confiesa, pálido y asustado, que quizás había comido demasiadas algas y que por eso no se encontraba bien... ¡No quería reconocer que en realidad estaba muerto de miedo pues en la aventura tenía que enfentarse a Vermelia, la reina de las Brujas!

Pero más me sorprendió pasar un día por un aula y ver a un profesor enseñar el ciclo trigenético trimorfo a los niños utilizando un parangón a base de Bob Esponja, Tinky Winky y Pocoyo. Curiosa forma de hacer entender que a veces los algandianos son seres extraños que cambian de forma a lo largo de su ciclo de vida. No pude resistirme a tomar una foto sin que me vieran...

 El profesor enseñando el ciclo trigenético de un alga roja.


sábado, 8 de junio de 2013

Un cuadro con algas (A painting with algae)

Si hay quien piensa que los habitantes de Algandia no han sido objeto de arte se equivoca. Paseando por el interior del museo Carmen Thyssen de Málaga encontré un cuadro que se exhibe en toda su plenitud en una de las salas del Palacio de Villalón: la recogida de algas en la ribera del Berbés, de Juan Martínez Abades:
 Este pintor asturiano dibujó con maestría una actividad que se desarrollaba en el barrio de La Ribera, en la ciudad en Vigo a comienzos del otoño de finales del siglo XIX. Las mujeres recolectaban con angazos las algas (sargazos o cebas allí) que el mar depositaba en la arena con el fin de obtener unos reales tras su venta para abonar los campos. Esta actividad me retrotrae a las historias que contaba mi abuela sobre cómo los cántabros de Pechón y otros pueblos ribereños recolectaban la ocla (nombre con el que mis antepasados cántabros nombraban las algas) metiéndose hasta medio cuerpo para sacar el máximo provecho a la recolección. Aún si vais a los pocos bares de esta pequeña villa norteña podréis observar las fotos de los pechoneros recolectando la ocla y cómo se transportaban en burros hasta su destino final, ya fuera para abonar los campos, ya fuera para abastecer al ganado, ya fuera para extracción de alginatos y agares.

sábado, 1 de junio de 2013

¡Una cerveza con algas, por favor! (An ale with ALgaE, please!)

Viajando por el norte de Escocia, en un recóndito pub cerca de Oban encontré una cerveza sorprendente: Kelpie. Esta cerveza tradicional se obtiene a partir de cereales cultivados en campos abonados con algas (Fucus vesiculosus). La cebada obtenidos de estos campos añade un toque especial al sabor de la cerveza producida a partir de ella. Además, se añade Fucus a la mezcla durante la fermentación. El resultado da lugar a una cerveza con un olor a tostado con matices de chocolate negro, y un sabor con reminiscencias herbáceas originado por las algas.


He intentado volver a adquirir Kelpie en mi ciudad, pero la cerveza no se exporta desde aquellas lejanas tierras. Tal vez los escoceses sean muy remisos para compartir sus secretos cerveceros con pueblos extranjeros que acaso no pueden apreciar estos regustos en su paladar.




La cerveza Kelpie observada por una vaca de la raza hamish, autóctona de las highlands.