domingo, 16 de febrero de 2014

Phycología gaditana (Phycology from Cadiz)

Cádiz, aparte de ser una de las provincias más completas y complejas de España (¿hay alguna otra entre dos mares?), es una de las cunas de la ficología en España. Una lectura a la interesantísima obra de F. Javier Dosil "los albores de la botánica marina española (1814-1939)" nos lleva a la época de los primeros aficionados a la ficología en España, en la que destacan personalidades curiosas que encontraron en las playas de Cádiz la fuente de pliegos, hoy en día guardados como tesoros.

 Los albores de la botánica marina española (1814-1939)  Portada de la tesis de Francisco Javier Dosil Mancilla, una obra indispensable para bucear en la historia de la Ficología española

Nombres como Simón de Rojas Clemente y Rubio, el chiclanero Antonio Cabrera Corro, a la sazón canónigo magistral de Cádiz, o posteriormente el pediatra sevillano D. Romualdo González Fragoso, son de obligada referencia.
  Los chiclaneros, agradecidos, tienen una calle y han erigido una estatua en homenaje a su ilustre vecino Antonio Cabrera.

Seguramente no sabréis que hay nombres de algas cuyo basiónimo incluye a estos primeros aficionados, como Phyllophora herediae (Clemente) J. Agardh, que aúna en sí misma a quien describió por primera vez la especie y un reconocimiento a un gran aficionado a la ficología: D. Julián de Heredia, farmacéutico del Puerto de Santa María.

El caso es que la afición por las algas se ha transmitido hasta nuestros días, no solamente porque se siguen descubriendo nuevas especies de macroalgas no citadas en la provincia (como por ejemplo Neogoniolithon brassica-florida)  sino porque el consumo de estas verduras del mar se está extendiendo. Probablemente hayáis oido hablar de Angel León, el revolucionario cocinero del mar que en su restaurante "A poniente" está recuperando sabores marinos a veces ya olvidados. Dado que mi bolsillo no alcanza a adentrarme en restaurantes con estrellas Michelín, decidí acercarme a una cervecería de la cual había oido hablar muy bien y que apuesta por recetas muy algandianas en su carta: ahí está Entre Bares con el sabrosísimo salmorejo de algas con tataki de atún, las croquetas de algas, una curiosa galera buceando entre una crema de Ulva, o los exquisitos taquitos de gallo rebozado en polvo de algas.











 Deliciosos taquitos de gallo rebozados en polvo de algas de la bahía de Cádiz justo antes de ser devorados.

Os invito a acercaros a Vistahermosa, en El Puerto de Santa María y probar estos y otros platos regados con los mejores vinos del lugar. Incluso, si queréis ser un poco catacaldos y degustar aún mejores vinos, mirad justo enfrente y acercaros a Vinarte, donde se organizan catas para probar vinos de los más ignotos rincones de España.

martes, 28 de enero de 2014

Algae sostenibles en la red Natura 2000 (sustainable algae in the Natura 2000 network)


Una periodista que trabaja para la SEO Birdlife dentro del marco de un proyecto LIFE sobre comunicación en la Red Natura 2000 me pregunta si conozco algún caso de buenas prácticas ambientales con algandianos en un enclave perteneciente a la Red. Presto a ayudarla me di un paseo por los esteros de la bahía de Cádiz (pues había escuchado algo sobre recolección de algas por una empresa del lugar -Suralgae-) y me encontré cerca de Chiclana a un grupo de científicos observando las algas del estero. ¡Casualmente estaban con ellas, las valerosas emprendedoras de Suralgae¡

 Una buena combinación: científicos con emprendedores en los esteros gaditanos.

Me comentaron que van a trabajar en una iniciativa para cultivar algas autóctonas en cuerdas que colaboren con la biomitigación de los efluentes orgánicos del cultivo extensivo de peces (las sabrosas anguilas, doradas o lisas de los esteros gaditanos) e incrementen la cosecha de Gracilaria bursa-pastoris o Gracilariopsis longissima que ya se consumen por todo el orbe. Este proyecto debe servir además para poner en valor otras especies de algas que puedan ser parte de los platos de los mejores restaurantes. Yo ya había escuchado algo sobre las peculiaridades de las algas gaditanas, que saltan a la mesa como si de ranas se tratasen. También de los asombrosos resultados de los cultivos en esteros del lugar. Habrá que estar atentos a los resultados del proyecto porque parece muy interesante...










 Asombrosos resultados de los cultivos de Gracilariopsis en las aguas de un estero gaditano. La biomasa algandiana retira el N y el P de los cultivos de peces.

La biofiltración con algandianos es un tema relativamente novedoso que ha dado lugar a un nuevo concepto de cultivo acuícola: los cultivos multitróficos de peces, erizos y algas o el enfoque integrado de la actividad acuícola, un paso más en la buena dirección de los proyectos sostenibles basados en ingeniería ecológica.

lunes, 6 de enero de 2014

Un cuadro con algas (III) (a painting wth algae III)

Si alguna vez tenéis la suerte de ir a Indianápolis, no dudéis en visitar el museo de arte (IMA), donde se encuentra una de las pinturas más bellas sobre algas que hay en el mundo: seaweed gatherer (recolector de algas).

  Seaweed gatherer (recolector de algas)

El cuadro fue pintado a finales del siglo XVIII por Paul Sérusier, un pintor francés postimpresionista. En la imagen se adivinan unos trazos pardo-rojizos que representan montículos de algas amontonadas por un recolector solitario para ser empleadas como fertilizantes. La pintura plasma una playa de la Bretaña, en las proximidades de Le Pouldu. La figura del recolector solitario se integra plenamente en el paisaje colorido y sinuoso de la región francesa. Ya os he contado que esta actividad la siguen realizando agricultores en nuestros días para producir hortalizas y frutas de manera ecológica, recuperando una actividad ancestral que aumenta el valor de los productos de la huerta.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Un cuadro con algas (II) (A painting with algae II)

Una visita a Málaga (la hechicera, la de eternal primavera, la que baña dulce el mar entre jazmín y azahar), saludada así por un poeta español, obliga a acercarse al museo Thyssen. Me llamó la atención un cartel que anunciaba una exposición temporal de pintura cuyo cartel representa el cuadro de Claude Monet "marea baja en Varengeville", pintado en 1882 por el genial artista parisino.










El cartel anunciando la exposición.

Obviamente viendo la imagen no pude resistirme a visitar el original. El cuadro es de una belleza increíble. Durante la visita, un improvisado guía describía con gran conocimiento lo sustancial de la obra: los trazos verticales del acantilado normando, los nubarrones del cielo, los finos trazos de la arena, el ambiente poético y sobre todo, los reflejos de las charcas intermareales y las algas verdes que surgen con fuerza entre las rocas.

 Marea baja en Varengeville Marea baja en Varengeville

 Me quedé un buen rato mirando la obra pensando de qué algandianos podrían tratarse los verdes tan fuertes que pintara Monet. Tal vez una Cladophora sericea como aquellas que observé en las frías costas de Escocia. ¿Alguna otra sugerencia?








Colores verdes muy similares de Cladophora sericea

domingo, 1 de diciembre de 2013

Joyas de Algandia (Jewels from Algandia)

Mi compañera Mila me pidió una colaboración para una amiga que está empezando a montar un pequeño negocio de artesanía. Como siempre me gusta ayudar en los duros comienzos me presté a colaborar con la compra de los objetos que la amiga (que a la postre resultó se una antigua colaboradora nuestra) ponía a la venta por internet. Cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta que los objetos de artesanía venían de Algandia.

Se trata de verdaderas obras de arte hechas con algandianos envueltos en resinas para que su forma y color perdure en el tiempo. Los colgantes, pendientes, anillos y broches de bisutería son muy originales y realzan la belleza de las algas prisioneras en los montajes. En el blog de Yiyi (El algario) podréis ver toda la colección de objetos que, a un precio módico, podréis regalar cuando la ocasión lo merezca a vuestras chicas o amigas. Os dejo aquí un pequeño muestrario para que veais con qué imaginación sencillos algandianos se convierten en joyas de bisutería.

El muestrario de algas que Mila me enseñó.

Suerte para Yiyi en esta aventura. Ella, contagiada de una especial sensibilidad, se refiere a las algas como "las flores del mar". Precioso nombre para referirse a los algandianos.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cantando con algandianos (singing with algandians)


Si alguien piensa que los algandianos no han sido objeto de canto se equivoca. Hay muchas canciones que hablan de ellos, como aquella del añorado grupo madrileño Ciudad Jardín, llamada “atún y algas” (http://www.youtube.com/watch?v=7x6U7wpkwIs), donde el estribillo dice:

 !No sé lo que verán,
los turistas de la gran ciudad,
atún, atún y algas,
otra cosa no se explica¡

El Sr. Chinarro, grupo de música sevillano tiene una canción titulada “con algas como peluca”, donde dice:

Uno se lleva el balón
y la rubia con limón,
con las algas de peluca.

Algún miembro de este grupo seguro que veraneaba en las costas de Chipiona, donde no es raro ver a algún bañista en septiembre colocarse en la cabeza los largos Codium tomentosum como si fueran la peluca de Bob Marley.

El grupo mexicano Vaqueros Musical no tiene nada claro la diferencia entre plantas marinas y algas ya que en su horrenda canción para celebraciones de boda “algas marinas cantan, después de haber encontrado plantas marinas y formar un ramo:

Corriendo por la playa
encuentro un pescador
y yo le pregunté
qué plantas son señor
¡Son algas marinas, son algas marinas, son algas marinas las que usted encontró¡
¡Son algas marinas, son algas marinas, son algas marinas dijo el pescador¡

Un juego floral de Fucus vesiculosus entre barcas de pescadores

Probablemente no conozcas ninguna de estas canciones, pero no me negarás que no recuerdas la canción de La Sirenita, que empieza así:

Tu crees que en otros lados,
las algas más verdes son,
y sueñas con ir arriba
qué gran equivocación.

La Sirenita bailando entre extrañas algas

Una última canción con algandianos es la de aquel grupo de los 70: Furia. La letra de “A flor de piel”, tiene un estribillo que dice así:

Corres, corres por mis venas (no, no son los litros de alcohol, no es esa)
arrollando penas de mi soledad.
En el mar de nuestros brazos:
peces, algas y arrecifes de coral.

Todo una canción de amor…

Pues nada, hoy termino este blog con un par de canciones divertidas que podéis incluir en clases y presentaciones sobre ecología de plantas marinas: el hip hop de Posidonia y la más increíble: aquella leñera y algo cutre del grupo sanluqueño Tiburón cuyo estribillo es todo un himno que dice: ¡Amo la ecología y la libertad!
Fanerógamas marinas en libertad bailando a ritmo de hip-hop.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El origen de Ceiba: ¿algandiano o fanerógama marina? (the origen of Ceiba: algandian or seagrass?)


Un día, leyendo plácidamente el diccionario de la Real Academia Española, encontré la palabra “ceiba”, definida como “Alga marina en forma de cinta, de unos tres decímetros de largo y menos de un centímetro de ancho”. La palabra me dejó estupefacto, porque realmente no existe un algandiano así.

Más me sorprendió otro día hablando con expertos que estudian plantas marinas en forma de cinta (las tan conocidas fanerógamas marinas), porque ellos utilizan la palabra “seba” para referirse fundamentalmente a Cymodocea nodosa. Este término lo emplean sobre todo canarios y catalanes. De tal palabra deriva “sebadal”, para describir los fondos cubiertos por angiospermas marinas, bien de C. nodosa o de las especies del género Zostera.
Buceando entre sebadales andaluces

Me puse por tanto a intentar resolver el entuerto y consultando textos antiguos encontré que la palabra “ceiba” tiene el significado de “alga” desde el siglo XVIII, tal como cuenta J.L. Pensado en su artículo “sobre el origen y vicisitudes de la ceiba alga”. El término podría ser de origen gallego o de la parte asturiana más occidental, más concretamente de la palabra gallega ceivo (suelto, en libertad)  o la asturiana ceibe (referida al ganado suelto o libre). De hecho, desde antiguo se llama ceiba en Galicia a un alga o sargazo en forma de cinta, como afirma J. Corominas en el "Diccionario Crítico Etimológico de la Lengua Castellana".

En la región gallega, dos monjes benedictinos recogen términos que parecen ser incluso el origen de la ceiba. El Padre Sarmiento cita a mediados del siglo XVIII los términos ceba, xeba, xebra y seba para referirse a las plantas marinas que arroja el mar y el Padre Sobreira, en su Ensayo para la Historia General Botánica de Galicia registra términos similares, añadiendo además cebre o xebre. En las costas de Andalucía también dicen los textos coetáneos que ceba se utilizaba como ceceo de la norteña seba (debían ser pescadores del barrio de El Perchel…).
Mirando aún más lejos, en 1570, A. Laguna, comentando la obra de Pedanio Dioscórides se refiere al alga marina como ceuas en castellano y seiba do mar en portugués. De tan lejos podría venir el híbrido entre las dos lenguas para dar lugar a ceiba como alga que deja la marea en la playa.

La palabra ceiba por tanto tiene un origen complicado, siempre más o menos ligada a “algas” con forma de cinta, que bien podrían ser Ruppias, Cymodoceas o Zosteras, cuando la distinción del pueblo entre qué eran plantas, algas o hierbas del mar era inexistente. A principios del siglo XX, son los hermanos portugueses los que sin duda incluyen ya estos términos para referirse a las angiospermas marinas. J. T. Da Silva, en su “Diccionario Etymológico, Prosódico e Orthographico da Lingua Portugueza” incluye un párrafo que no tiene desperdicio:

“Ceba, en Aveiro es una planta marina monocotiledonea (Zostera marina) que entra en el molliço* y se le llama también ceba-do-rio. Nombre de una planta, tal vez análoga a ella y que se encuentra en el fondo del río de Setubal. Seba: abono, especialmente para las viñas, de plantas marinas, lo mismo que ceba.
(*Molliço: algas y otras plantas acuáticas que se cogen para abonos de tierras).

Los gallegos ya han tomado nota de esto y en su Dicionario da Real Academia definen muy certeramente ceba (no ceiba) como "planta acuática marina de la que existen diversas especies, de hojas filiformes, muy abundantes en las costas gallegas".

Por tanto, cuando mis colegas discutan sobre de dónde viene el término seba, sebadal o incluso seda al referirse a las fanerógamas marinas, ruego presten atención a este texto. Tal vez por fin ponga algo de luz a tan arduas disputas. No olviden en todo caso que un algandiano está detras de todo esto.

¡Señores doctos de la Real Academia Española, no persistan en su tozudez de definir como ceiba a un algandiano cuando sabemos hoy que no lo es! !Dejenlo como un uso antiguo del vocablo y simplemente cambien la acepción a planta marina en forma de cinta, etc. etc.¡ !Así todos sabrán que lo que se define es una fanerógama marina!